SANTO DOMINGO, RD — Una jornada que comenzó como un vuelo de rutina entre islas vecinas terminó en una devastadora tragedia aérea.
Un avión privado que había despegado horas antes desde un aeropuerto en Puerto Rico se estrelló en territorio de la República Dominicana, provocando una masiva movilización de los cuerpos de rescate y encendiendo las alarmas de las autoridades de aviación civil de ambos países.
La aeronave, cuyo plan de vuelo y número de ocupantes están siendo verificados con precisión por las agencias federales y locales, sufrió un percance catastrófico en circunstancias que aún son materia de investigación. Equipos de la Fuerza Aérea Dominicana, la Defensa Civil y unidades de emergencia se desplazaron de inmediato a la zona del siniestro, un terreno de difícil acceso donde los rescatistas trabajan intensamente contra el reloj.
Investigación en curso y hermetismo
El Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) y las autoridades portuarias de Puerto Rico han establecido una línea de comunicación directa para cruzar los datos del manifiesto de vuelo. Hasta el momento, el hermetismo rodea el estado de los pasajeros y la tripulación, mientras las familias de las víctimas esperan desesperadamente confirmación oficial en los aeropuertos de origen y destino.
Testigos cercanos al lugar del impacto reportaron haber escuchado un fuerte estruendo seguido de una densa columna de humo negro. Las autoridades de seguridad han acordonado el perímetro para preservar la escena, proteger los restos de la aeronave y recuperar las cajas negras que determinen si la causa del accidente se debió a un fallo mecánico, condiciones meteorológicas adversas o un error humano.
La noticia ha causado profunda conmoción en la comunidad aeronáutica del Caribe, dado el constante flujo de vuelos privados y comerciales que conectan diariamente a Quisqueya con la Isla del Encanto.
