WASHINGTON D.C. – En lo que representa el primer gran reproche legislativo desde que comenzó el conflicto armado, la Cámara de Representantes de los Estados Unidos aprobó una histórica resolución de poderes de guerra que exige el cese de las hostilidades militares contra Irán a menos que exista una autorización expresa del Congreso.
La votación, que culminó con 215 votos a favor y 208 en contra, fracturó la disciplina de partido cuando cuatro legisladores republicanos rompieron filas para unirse a la totalidad de la bancada demócrata.
Los congresistas conservadores que votaron a favor de la medida fueron los representantes Thomas Massie (Kentucky), Brian Fitzpatrick (Pensilvania), Tom Barrett (Míchigan) y Warren Davidson (Ohio).
El debate central: ¿La Casa Realmente violó la ley?
El conflicto, que estalló formalmente el pasado 28 de febrero tras una serie de ataques conjuntos entre EE. UU. e Israel en territorio iraní, ha entrado en su cuarto mes. El debate en el Capitolio no solo se centra en la estrategia geopolítica, sino en el cumplimiento de la Constitución estadounidense y la legalidad vigente.
La Ley de Poderes de Guerra de 1973: Establece un límite estricto de 60 días para que el Ejecutivo mantenga tropas en hostilidades en el extranjero sin el aval del Congreso. Al haber expirado dicho plazo, los legisladores de la oposición (y algunos aliados) argumentan que la Casa Blanca está actuando al margen de la ley.
El congresista republicano Brian Fitzpatrick defendió su voto explicando a los medios:
«Tenemos que seguir la ley. Ya pasamos el límite de los 60 días, así que tienes dos opciones: o sigues la ley o la cambias. Violarla no es una opción».Por su parte, el presidente de la Cámara, el republicano Mike Johnson, defendió las acciones del mandatario argumentando que «el presidente solo intenta mantener a salvo a la población» frente a un régimen que «declaró la guerra a EE. UU. hace 47 años».
Impacto y panorama político: Una victoria principalmente simbólica
A pesar del enorme peso político de este resultado, el impacto inmediato de la resolución es limitado por varias razones de peso:
- El freno del Senado: Aunque los demócratas celebraron el avance y han presionado a la Cámara Alta para que actúe, la resolución aún debe enfrentar al Senado de mayoría republicana, donde el camino es mucho más difícil.
- El poder de veto: Incluso si el proyecto lograra superar ambas cámaras legislativas de manera milagrosa, el presidente Donald Trump posee la facultad constitucional del veto para bloquearlo de inmediato. Para anular un veto presidencial, el Congreso requeriría una supermayoría de dos tercios en ambas cámaras, cifra que actualmente parece inalcanzable.
El contexto económico y social pesa en las urnas
A más de 90 días del inicio de los combates, el descontento social en los Estados Unidos ha ido en aumento debido a la falta de una estrategia de salida clara y, de forma más palpable, debido al alza descontrolada en los precios de la gasolina, los alimentos y los suministros de energía provocada por las tensiones en el golfo Pérsico.
Mientras el Congreso votaba, la Casa Blanca mantuvo un tono optimista, asegurando ante la prensa en el Despacho Oval que las negociaciones para extender el frágil alto al fuego y reabrir el crítico estrecho de Ormuz «van muy bien» y sugiriendo que podría anunciarse un acuerdo preliminar de paz durante el fin de semana. Sin embargo, el reciente intercambio de fuego en aguas del Golfo entre fuerzas estadounidenses e iraníes mantiene las alertas encendidas.
