El Departamento de Estado de los Estados Unidos dio un paso sin precedentes en su estrategia de seguridad para el hemisferio occidental, al anunciar la designación formal de las dos principales y más violentas organizaciones criminales de Brasil como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés).
La medida, firmada por el Secretario de Estado, Marco Rubio, apunta directamente al Primer Comando de la Capital (PCC) y al Comando Vermelho (CV), estructuras que juntas controlan el narcotráfico, el contrabando de armas y vastos territorios en América del Sur.
De acuerdo con el informe oficial, la designación completa como FTO entrará en vigor el próximo 5 de junio de 2026.
Mientras se cumple ese plazo, ambos grupos han sido incluidos bajo la categoría de Terroristas Globales Especialmente Designados (SDGT), lo que congela de inmediato sus activos financieros y bloquea cualquier tipo de transacción bancaria internacional que involucre el sistema estadounidense.
Golpe financiero y militar en la región
El secretario Marco Rubio enfatizó que estas agrupaciones ya no pueden ser vistas bajo el lente del crimen organizado tradicional.
«El CV y el PCC son dos de las organizaciones criminales más violentas de Brasil. Juntas comandan a decenas de miles de miembros y han orquestado ataques brutales contra oficiales de la policía, funcionarios públicos y civiles. Su influencia y redes ilícitas se extienden mucho más allá de las fronteras de Brasil, cruzando nuestra región y llegando a nuestro país», declaró Rubio.
Esta acción se suma a las primeras designaciones realizadas a principios de año por la administración del presidente Donald Trump, que incluyeron en la misma categoría de terroristas a carteles mexicanos (como Sinaloa y el CJNG), a la Mara Salvatrucha (MS-13) de El Salvador y al Tren de Aragua de Venezuela.
Tensión diplomática con el gobierno brasileño
La decisión de Washington no ha sido bien recibida en Brasilia. El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha expresado su firme rechazo a la medida, catalogándola como una interferencia indebida en la política interna y en los asuntos de seguridad nacional de Brasil.
El gobierno de Lula argumenta que etiquetar a los grupos de narcotraficantes como «terroristas» abre la puerta a justificar operaciones militares transfronterizas y vulnera la soberanía del país, en momentos en que la nación sudamericana se encamina hacia sus próximas elecciones presidenciales.Datos clave de las organizaciones designadas
Organización Base de Operaciones Alcance Principal Impacto Estimado Primer Comando de la Capital (PCC) São Paulo, Brasil Transnacional (Suramérica y Europa) Tráfico de cocaína a gran escala, lavado de dinero. Comando Vermelho (CV) Río de Janeiro, Brasil Regional y control de fronteras Control territorial de favelas, tráfico de armas. Implicaciones de la designación FTO:
- Bloqueo absoluto de bienes: Incautación y congelamiento de cualquier cuenta bancaria, propiedad o activo en jurisdicción de EE. UU.
- Persecución judicial extendida: Cualquier individuo o empresa (nacional o extranjera) que brinde apoyo material, financiero o logístico a estos grupos podrá ser procesado bajo leyes antiterroristas federales.
- Restricciones de visado: Prohibición inmediata de entrada a los Estados Unidos a cualquier miembro o colaborador de las organizaciones.
La medida marca un cambio radical en la política exterior estadounidense, desdibujando la línea tradicional entre el narcotráfico y el terrorismo internacional, lo que redefine la cooperación en seguridad para toda Latinoamérica.Palabras clave sugeridas para SEO (Alta relevancia / Adsense):
