El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Washington responderá con máxima contundencia contra Irán tras el ataque sorpresivo con misiles balísticos registrado en las últimas horas contra instalaciones militares estadounidenses en Jordania.
En declaraciones telefónicas brindadas a la cadena Fox News, el mandatario estadounidense utilizó un lenguaje contundente para advertir a Teherán sobre las consecuencias de estas acciones: “Los vamos a golpear con fuerza. Van a recibir una paliza”, afirmó.
Ataques en Jordania y respuesta combinada
El nuevo episodio de violencia se desencadenó cuando la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) lanzó una oleada de misiles contra una base aérea en territorio jordano. Según el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), los sistemas de defensa aérea tuvieron apenas minutos para detectar e interceptar los proyectiles balísticos.
En respuesta inmediata a la ofensiva y a los recientes ataques con drones ejecutados por milicias respaldadas por Teherán en la región, fuerzas combinadas de Estados Unidos y Arabia Saudita llevaron a cabo bombardeos de precisión en el este de Irak contra posiciones de grupos armados aliados de Irán. Trump detalló que esta operación aérea conjunta fue coordinada previamente con el gobierno iraquí en Bagdad.
Pausa diplomática en riesgo e impacto económico
La reanudación de las hostilidades rompe un breve paréntesis de calma en el que ambas partes habían disminuido las acciones armadas para abrir espacio a contactos diplomáticos. El estancamiento del diálogo y la posibilidad de un conflicto prolongado han vuelto a encender las alarmas internacionales.
La escalada tuvo un impacto directo e inmediato en los mercados financieros globales:
- El barril de petróleo WTI avanzó un 5,65%, cotizándose sobre los 84,91 dólares.
- El crudo Brent registró una subida del 6,16%, situándose en 90,25 dólares el barril.
- El incremento en el precio de los combustibles y la inestabilidad en rutas clave del comercio energético como el estrecho de Ormuz vuelven a presionar la economía global, mientras Washington analiza nuevas medidas de represalia militar en la región.
