Departamento de Justicia Federal
Agentes de la División de Drogas acusados consideran declararse culpables por robo

La defensa de varios de los cuatro agentes de la División de Drogas de Caguas que fueron acusados por robar pirotecnia, equipo electrónico y dinero, inició conversaciones con la Fiscalía federal con miras a hacer alegación de culpabilidad por este caso, según trascendió ayer durante la vista de estatus ante el juez federal Francisco Besosa.
La fiscal Marie Christine Amy informó al juez que le entregó a la defensa el descubrimiento de prueba, que consiste de grabaciones en audio y vídeo, entre otra evidencia. Indicó que ha comenzado conversaciones con algunos de los abogados de defensa para lograr acuerdos de culpabilidad.
Mientras, los abogados Iván Santos, Michael Corona y Eduardo Ferrer, solicitaron a Besosa que les conceda tiempo adicional para terminar de examinar la prueba y luego informarle si sus clientes enfrentarán el juicio o se declararán culpables.
La fiscal destacó que son muchas las horas de audio y vídeo y que proveyó las transcripciones en inglés y español.
El sargento Miguel Conde Vellón y los agentes Luis Rodríguez García, Carlos Boyrie Laboy y Quermie Márquez Rivera, fueron acusados por un gran jurado el 27 de agosto de 2020 por cuatro cargos de conspiración para cometer robo y dos cargos por robo de propiedad del gobierno.
Los acusados permanecen en libertad bajo fianza.
El pliego alega que Conde Vellón, Boyrie Laboy y Rodríguez García se ayudaron y conspiraron para ilegalmente tomar dinero y artículos de un confidente del Negociado Federal de Investigaciones (FBI). Los acusados pensaban que el individuo estaba involucrado en la venta ilegal de pirotecnia.
La pirotecnia y el dinero robado eran propiedad del gobierno de Estados Unidos.
El otro caso
Además, el 15 de junio de 2017, Conde Vellón, Rodríguez García, Boyrie Laboy y Márquez Rivera realizaron una entrada forzada y no autorizada a una residencia ubicada en el barrio Calabazas, en Yabucoa. Se alega que los acusados registraron el lugar para localizar y robar dinero en efectivo y bienes pertenecientes al presunto vendedor ilegal de los equipos. Allí encontraron y robaron dos tabletas Samsung y $6,350 que creían eran producto de una actividad ilegal.
En ninguno de los casos los acusados obtuvieron ni intentaron obtener órdenes de registro para las residencias. Después de robar el dinero y las propiedades, ninguno de los cuatro acusados reportó a la Policía el registro, ni ofreció detalles de la confiscación ni de la incautación de la cantidad total de dinero.
El cuarteto se expone a penas de entre cinco a 20 años de prisión.