María Corina Machado y el excandidato presidencial Edmundo González Urrutia optan por la cautela después de que Trump asegurara que el presidente ha sido sacado del país sudamericano
María Corina Machado ha roto el silencio y se ha dicho lista para encabezar un cambio político en Venezuela tras el ataque militar de Estados Unidos y el anuncio de la Administración de Donald Trump de la captura de Nicolás Maduro. “Estamos preparados para hacer valer nuestro mandato y tomar el poder”, ha afirmado este sábado la líder opositora venezolana en un comunicado difundido en sus redes sociales.
“Hemos luchado por años, lo hemos entregado todo, y ha valido la pena. Lo que tenía que pasar está pasando”, ha asegurado Machado, que también ha difundido un audio leyendo el comunicado en sus redes sociales. La dirigente opositora de 58 años ha respaldado el uso de la fuerza por parte de la Casa Blanca ante la negativa de Maduro de sentarse en la mesa de negociación para pactar su salida del poder y ha dicho que el Gobierno de Trump “ha cumplido su promesa de hacer valer la ley”. “Hoy enfrenta la justicia internacional por los crímenes atroces cometidos contra los venezolanos y contra ciudadanos de muchas otras naciones”, ha agregado.
Machado, la cara más visible de la oposición al régimen de Maduro, ha subrayado que el país está en “horas decisivas”. “Vamos a poner orden, liberar a los presos políticos, construir un país excepcional y traer a nuestros hijos de vuelta a casa”, ha prometido la dirigente opositora y ha adelantado que dará a conocer los próximos pasos de su movimiento a través de sus perfiles oficiales en redes sociales.
La oposición había optado por la cautela en las primeras horas que siguieron a la incursión militar, la mayor operación que ha lanzado Estados Unidos en Latinoamérica desde la invasión de Panamá que acabó con el régimen de Manuel Noriega. En medio del silencio de la oposición venezolana, el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, ha hablado con el excandidato presidencial opositor Edmundo González Urrutia sobre la situación en Venezuela y su “posible evolución”, según han confirmado fuentes oficiales. “Estamos listos para la gran operación de la reconstrucción de nuestra nación”, ha asegurado, por su parte, González Urrutia.
El Gobierno de Maduro ha calificado las explosiones como una “gravísima agresión militar” de Estados Unidos, después de meses de tensiones entre el chavismo y la Casa Blanca tras el despliegue militar ordenado por la Administración de Donald Trump frente a las costas venezolanas en septiembre pasado. “El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un ‘cambio de régimen’, en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores”, han afirmado las autoridades chavistas en un comunicado difundido por redes sociales.
“Vamos a considerar si Machado debe liderar, ahora mismo tienen un vicepresidenta [Delcy Rodríguez]”, ha declarado Trump sobre el futuro político del país. La fiscal general estadounidense, Pam Bondi, ha dado a conocer que Maduro enfrentará “la ira de la justicia estadounidense, en un juzgado estadounidense” por delitos de narcoterrorismo y corrupción. El chavismo ha dicho que está en pie de guerra para resistir el ataque de Washington: dos horas de bombardeos en Caracas y los estados de La Guaira, Aragua y Miranda. “Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista”, ha afirmado el Gobierno de Maduro en un comunicado.
Tras ser elegida como la ganadora del premio Nobel de la Paz en octubre, Machado, que se ha consolidado como la opositora más incómoda para el chavismo, abandonó territorio venezolano el pasado diciembre para estar presente para las celebraciones en Oslo. La dirigente llevaba 14 años sin salir del país y se había ocultado durante más de un año por motivos de seguridad. La política venezolana también fue cauta durante su visita a la capital noruega y prácticamente no ha tenido apariciones públicas tras abandonar el país escandinavo a mediados del mes pasado. Su equipo no ha dado a conocer dónde se encuentra por motivos de seguridad, pero Machado ha insistido desde que salió del país que su intención es volver a Venezuela.
En un primer momento, Machado se había pronunciado a favor de la ofensiva emprendida por Washington para presionar al régimen chavista, pero fue moderando sus pronunciamientos sobre el despliegue estadounidense en aguas del Caribe, sobre todo después de que recibiera el Nobel. En una conferencia de prensa el pasado 11 de diciembre, apenas unas horas después de aterrizar en Oslo, la líder opositora evitó entrar a fondo en la cuestión de si apoyaría una intervención militar contra el Gobierno de Maduro, aunque sí apoyó abiertamente las acciones de la Casa Blanca para elevar la presión sobre Caracas.
“Las acciones del presidente Trump han sido decisivas para alcanzar el punto en el que nos encontramos, en el que el régimen es más débil que nunca”, afirmó Machado. También confirmó que recibió ayuda de Washington para abandonar territorio venezolano y llegar a la capital noruega. La dirigente opositora insistió, sin embargo, en que no había tenido ningún tipo de participación en las acciones adoptadas por la Casa Blanca como parte del despliegue naval y militar cerca de territorio venezolano, y dijo que no iba a “especular” ni comentar sobre las operaciones de Washington para proteger su seguridad nacional.
En un mensaje en Nochevieja, Machado y González Urrutia aseguraron que 2026 iba a ser el año de la libertad en Venezuela. “Estamos llegando al final de un año decisivo, que no ha sido fácil, pero ha marcado un antes y un después en nuestra historia contemporánea”, comentó el excandidato presidencial, exiliado en Madrid desde septiembre de 2024, apenas un par de meses después de que concurriera en las elecciones del 28 de julio de ese año. Los comicios otorgaron la mayoría a la candidatura opositora que González Urrutia encabezaba, según las actas de votación que se hicieron públicas y a las que el régimen de Maduro nunca otorgó legitimidad, y es reconocido como el presidente legítimo de Venezuela por alrededor de una decena de países.
En su alocución de fin de año, Machado dijo que su movimiento estaba “cerca de lograr lo que siempre hemos soñado”, fiel al tono que ha adoptado en sus pronunciamientos públicos de los últimos meses. “Maduro va a salir con o sin negociación”, afirmó en un encuentro con periodistas internacionales en Oslo, en el que estuvo presente EL PAÍS, el 12 de diciembre pasado. “La transición es irreversible”, zanjó entonces. “Ha llegado la hora de la libertad”, ha apostillado este sábado.
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